Francisco Galván González
3.3.3. La sentencia. Terminada la autodefensa de Sócrates, se procedió a la votación de cada uno de los 556 integrantes del jurado:
(Terminada la defensa de Sócrates, los jueces, que eran 556, procedieron a la votación y resultaron 281 votos en contra y 275 en favor; y Sócrates, condenado por una mayoría de 6 votos tomó la palabra y dijo:)
No creáis, atenienses, que me haya conmovido el fallo que acabáis de pronunciar contra mí, y esto por muchas razones: la principal, porque ya estaba preparado para recibir este golpe. Mucho más sorprendido estoy con el número de votantes en pro y en contra y no esperaba verme condenado por tan escaso número de votos. Advierto que sólo por tres votos no he sido absuelto. Ahora veo que me he librado de las manos de Melito; y no sólo librado, sino que os consta a todos que si Anito y Licon no se hubieran levantado para acusarme, Melito hubiera pagado seis mil dracmas por no haber obtenido la quinta parte de votos.
Una descripción del procedimiento de emisión del fallo se dice en esta novela histórica:
La sala guardó silencio mientras Sócrates bajaba con cuidado los escalones del estrado y regresaba a su asiento.
El arconte rey hizo oír su voz.
– Miembros del jurado, proceded a la votación
