Resumen
El derecho penal, dentro de su tarea de prevenir y sancionar aquellos fenómenos sociales que su doctrina clasifica como crimen, se encuentra en una constante evolución debido a los avances sociales y tecnológicos que permiten nuevas formas de cometer delitos. En este escrito, el autor busca establecer las primeras pautas para lo que, hasta ahora, ha sido una discusión incompleta en México, contestando las siguientes preguntas: ¿Cómo debe ser la clasificación jurídica de los delitos estructurales? y ¿qué los caracteriza y distingue de otros sujetos del delito con naturaleza grupal o asociada?
