Resumen
La rápida progresión e integración generalizada de la Tecnología de la Información y la Comunicación (TIC) ha dado paso a una nueva era de transformaciones sociales y legales profundas. Entre los muchos avances
innovadores, la Inteligencia Artificial (IA) ha emergido como una fuerza
crucial, permeando casi todos los aspectos de nuestra vida diaria. Desde el
comercio y la industria hasta la salud, el transporte y el entretenimiento,
las tecnologías de IA se han convertido en herramientas indispensables que moldean la forma en que interactuamos, trabajamos y navegamos en el mundo que nos rodea. Con sus notables capacidades y un alcance en constante expansión, la IA es un testimonio de la incesante búsqueda de la humanidad por la innovación y el potencial ilimitado de la tecnología para revolucionar la sociedad.
Aunque los sistemas de Inteligencia Artificial cumplen con todas las tareas
para las que están programados, pueden llevar a cabo acciones que podrían resultar en delitos si fueran cometidos por humanos. Sin embargo, los delitos dependen de la legislación vigente, por lo que puede ser difícil criminalizar tales acciones debido a la falta de leyes escritas.
