Abstract
No existe relación consecuente entre el incremento de la violencia y el crimen y un mayor carácter —social e institucional— para encarar –de forma racional y planificada— dichas fatalidades. En México, como en muchos otros países del sur global (a mayor crimen; violencia; corrupción e impunidad), menor el apoyo y reconocimiento (pleno y decidido) a la criminología y a otras disciplinas penales, que garantizan sustento empírico y reflexión crítica frente a problemas. El saber penal y criminológico es sustituido por: lógica castrense; gobierno performativo y sentido común […] Asimismo, es oportuno recordar la sentencia del maestro Quiróz Cuarón: “la criminología es ingrata”.
